El concepto básico de karma responde a una especie de “castigo divino”. Si realizamos acciones que perjudican a nuestro entorno, seguramente nos será devuelto lo mismo. Nada más lejano que una causa-efecto.

Eso es exactamente lo que le pasó a este niño ciclista, que disfrutaba de una tarde junto a sus amigos que estaban filmando el recorrido y las piruetas que realizaban.

En un momento este chico que circulaba por el lado derecho, bastante cerca de la vereda, le hace un “fuck-you” a los amigos que lo filmaban. Inmediatamente se dispuso a hacer un “wheelie” (la acción de levantar en el aire la rueda delantera de la bicicleta), movimiento suficiente para que el karma hiciera su trabajo y destruya el cuadro que sostenía a la rueda.

Mirá lo que le pasó. Todavía le debe estar doliendo el golpe.