Bienvenida

Los SUV fueron acaparando prácticamente todos los segmentos. Esa mezcla de estética de camioneta con el confort de un auto, pensado principalmente para mercados con caminos muy complicados, logró agradar a aquellos que tenían que decidir entre un auto convencional, una pick-up o una opción familiar.

Y es este último segmento el que desapareció casi por completo de nuestro país. Quedan muy pocas opciones para familias numerosas, y muchas menos a valores “racionales”.

Una de las marcas que todavía quiere apostar a los familiares y no se decide a incursionar en los SUV más accesibles es Toyota. La nipona decidió importar de Tailandia la Toyota Innova, una van de desarrollo un tanto extraño que prácticamente no tiene competencia en la Argentina.

Bienvenida a un nuevo test: Toyota Innova SRV 2.7 6AT.


Concepción Rupturista

Si hablamos de desarrollo, la Toyota Innova es un vehículo extraño. Principalmente por su concepción: utiliza la plataforma IMV de las Hilux/SW4, por lo que cuenta con chasis de largueros bajo su carrocería.

Esto es casi inédito para su segmento, tomando en cuenta que el único vehículo familiar de la Argentina que deriva de un utilitario es el Lifan MyWay (ver lanzamiento), pero pertenece a un segmento menor y permite llevar a 7 pasajeros en vez de 8 como la Innova.

Este rupturismo también se evidencia en el exterior. Cuenta con una estética frontal bastante moderna, con inmensas ópticas delanteras con iluminación LED tanto en las luces diurnas como antinieblas y faros tipo lupa. Hacia atrás el diseño va empeorando; las líneas curvas del frontal se van haciendo demasiado rectas y finalizan en unos faros traseros que parecen diseñados a escuadra.

Esta mezcla de conceptos y el elevado despeje del suelo la hace parecer mucho más grande de lo que realmente es. Las llantas de 16 pulgadas no ayudan a cerrar una estética agradable.


Puramente Oriental

Cuando evaluamos un auto de concepción oriental vemos muchos detalles que se comparten: un espartano diseño, poco equipamiento destacable, detalles en color beige, grandes botones con inscripciones en inglés y materiales y terminaciones de una calidad superior a la del segmento.

Todos estos patrones se encuentran dentro de la Innova, que logra diferenciarse bastante del interior de las Hilux o SW4. El instrumental suma unos detalles azules bastante agradables, manteniendo la computadora central a color de sus hermanas más equipadas, como también conservando su pantalla multimedia central pero actualizada en su interfaz: a diferencia de la lenta, molesta y poco amigable de la chata más vendida del mercado, la pantalla de la minivan sorprendentemente es más rápida. Seguramente el motivo sea la ausencia del navegador satelital, que no se ofrece ni como opcional. Ya que fue actualizada y tiene un poco más de power, podríamos pedirle compatibilidad con Android Auto o Apple CarPlay, funcionalidad que no está disponible ni en las hermanas argentinas.

A nuestro país llegó en dos versiones: SR y SRV. La SR cuenta de serie con aire acondicionado manual, tapizados de tela, cierre centralizado, columna de dirección regulable en altura y profundidad, control de velocidad crucero, sistema de audio con pantalla táctil de 7 pulgadas, Bluetooth y USB, doble airbag frontal y ESP. La SRV (que probamos) suma iluminación LED, detalles cromados, climatizador, 7 airbags y computadora de abordo a color.

“No cuenta con navegador ni compatibilidad con Android Auto o Apple CarPlay. En un auto familiar, es casi imperdonable.”

Punto a favor para la habitabilidad, la cual permite a todos los pasajeros poder viajar de manera cómoda. La única plaza comprometida es la central de la tercera fila de asientos, que está reservada únicamente para un niño, que de todas maneras no podría viajar allí ya que necesitaría una silla infantil.

El sistema elegido para desplegar las dos butacas traseras (con tres plazas) es el mismo de la SW4: los asientos permanecen “colgados” de los laterales para contar con los plenos 900 litros de capacidad de carga del baúl, mientras que para “habilitar” el viaje para tres pasajeros más se bajan dichos asientos y se despliegan los respaldos. Así la capacidad del baúl se reduce hasta los 200 litros.

El acceso a la tercera fila se realiza únicamente por las puertas traseras de la segunda, rebatiendo los respaldos y plegando las butacas hacia adelante. Así se genera un espacio bastante decente para poder ingresar “al fondo”. El sistema es manual pero está asistido mediante resortes, por lo que cualquier persona puede llegar a accionarlo.

Punto negativo para la corredera longitudinal de la butaca del conductor, que resulta corta para personas de elevada estatura (como en mi caso). Con tanto espacio trasero, la butaca delantera podría correr más hacia atrás.


Comportamiento Ejemplar

Si hay algo que reconocer de la Innova es su exquisita puesta a punto. A nuestro país llega con una única motorización naftera 2.7 cuatro cilindros Dual-VVTi 16v de 166cv, asociada a una caja automática de 6 marchas y tracción trasera.

Sí, trasera. El parecido con la Hilux también llega a ese punto. Pero, a diferencia de la pick-up, la Innova comparte el esquema de suspensión posterior con la SW4: un eje rígido de cuatro brazos son resortes y amortiguadores convencionales.

Y es con ella que comparte su andar confortable. El chasis hace su trabajo: las irregularidades del camino no parecen existir al momento de transitar, ya que todo se distribuye en los largueros y eso funciona como filtro para no llegar al habitáculo. Lo que es “muy de pick-up” es su dirección: muy desmultiplicada, lo que genera tener que girar mucho el volante para que las ruedas roten poco. Eso, sumado a su exponencial porte, no terminan de agradar en el tránsito citadino. Es como intentar domar un dinosaurio en plena 9 de julio.

“El confort de marcha es el punto más destacado de la Innova. El chasis funciona como un filtro de irregularidades.”

En cambio, si nuestra vida se resume a no estar inmersos en el tránsito caótico y pensar en la Innova como un vehículo de esparcimiento, es una de las mejores opciones. El confort de marcha es superlativo, tanto en ruta como en ciudad, pese a la elevada rumorosidad del motor (y sorpresivamente, del caño de escape en el sector trasero) a altas revoluciones. Un motor diesel hubiese estado excelente dentro de esta propuesta, que no se destaca por la economía del 2.7 naftero: recorre apenas 7km/L en ciudad, arañando unos 9,5km/L en ruta si es que la llevamos MOOOY tranquila a 100km/h. El tanque de combustible es de 65 litros.

¿Querés conocer todos los detalles de la Toyota Innova? Navegá por los highlights que te mostramos las curiosidades que encontramos.


Toyota Innova SRV 2.7 6AT
  • 5/10
    Diseño - 5/10
  • 4/10
    Conectividad - 4/10
  • 9.5/10
    Habitabilidad - 9.5/10
  • 10/10
    Confort - 10/10
  • 6/10
    Motor - 6/10
  • 6.5/10
    Caja - 6.5/10
  • 8.5/10
    Comportamiento Dinámico - 8.5/10
  • 7/10
    Seguridad - 7/10
  • 7.5/10
    Precio - 7.5/10
  • 5/10
    Garantía - 5/10
6.9/10

Resumen

Calificamos a la Toyota Innova SRV con 6,9/10 (*)

La Toyota Innova logra agradar a quien la use en base a un cocktail infalible que vuelve a las bases de la industria: un excelente confort de marcha, una gran habitabilidad y un probado servicio de postventa de la mano de Toyota Argentina. Con faltantes de equipamiento graves, debe intentar agradar en un mercado donde los familiares fueron desplazados por los SUV. ¡Que viva la familia!

PRO
– Comportamiento Dinámico
– Sensación de Solidez
– Versatilidad Interior
– Confort de Marcha

CONTRAS
– Consumos
– Prestaciones
– Diseño
– Faltantes de Conectividad
– Falta Navegador
– Posición de Manejo “Corta”

(*) El puntaje es tenido en cuenta en relación a su competencia en el segmento.

Highlights

Así es la Toyota Innova. Una nueva (y extraña) propuesta dentro del olvidado segmento de los familiares.

Llega importada de Tailandia y puede llegar a ser producida en Zárate.

Luces LED principales y diurnas, como también en las antinieblas. Llamativo lugar para posicionar el giro.

El sector posterior no me agradó en absoluto. Mucho menos estas ópticas.

La conservadora medida de las llantas (16″) ayuda al sublime confort de marcha.

El interior difiere bastante de la familia de utilitarios. Lo más similar es la pantalla multimedia central.

El instrumental es más atractivo, al igual que el volante que resulta más agradable al tacto.

La pantalla multimedia incluye un sistema operativo levemente actualizado en relación a la incluida en las Hilux/SW4, por lo que funciona más rápido. La contra: no tiene navegador ni compatibilidad con Android Auto o Apple CarPlay.

El instrumental tiene más detalles estéticos pero las mismas funciones que sus hermanas.

Butacas simples y confortables. Las delanteras podrían desplazarse más hacia el sector posterior: si medís más de 1.80mts la posición de manejo te va a quedar “corta”.

Los de la 2da fila la van a pasar mejor, el espacio que falta adelante está en el sector trasero. Las butacas se desplazan longitudinalmente y hasta se puede regular la inclinación del respaldo. En otros mercados existen variantes con sólo dos “butacones” en esta fila de asientos.

Bandejitas “child-friendly” para evitar cosas tiradas por todos lados.

Así se repliegan las butacas para acceder a la tercera fila de asientos. El espacio es más que suficiente.

Si bien dice para ocho personas, atrás sólo podrían viajar cómodas dos. El del centro debería dejar la cadera en otro lado.

Pero por lo menos habrá cinturones inerciales de tres puntos, apoyacabezas y hasta portaobjetos.

Los pasajeros de la segunda y tercera fila cuentan con regulación independiente del climatizador. Atenti: no regula temperatura, sino intensidad de aire.

El sistema de plegado de la tercera fila de asientos es el mismo arcaico de la SW4: las butacas quedan “colgadas” de los laterales.

Esta es la más cómoda en el uso diario: no hacen ruido y habilitan al baúl a recibir carga arriba de los respaldos.

El espacio de carga pasa de 900 litros a apenas 200 con las butacas desplegadas.

El comportamiento dinámico de la Innova es sólido, aunque a altas velocidades se inclina bastante producto de su elevado despeje.

El chasis actúa como un filtro de irregularidades. Se la nota sólida en todo momento. El eje trasero es compartido con al SW4 argentina.

Un gran producto familiar que tiene los días contados para comenzar a ser argentino.


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