Bienvenid@

Parece mentira, pero cada vez que comienzo un test me pasa lo mismo. Me encuentro desarrollando una intro diferente para un mismo tipo de vehículo: un SUV.

Si bien la moda se extendió a los segmentos más accesibles durante las últimas décadas, las marcas premium ya venían vislumbrando un horizonte camioneteril dentro de su gama. Es así como tanto Audi como Mercedes-Benz o BMW empezaron a desarrollar este tipo de vehículos que tenían un propósito más que lógico: tener prestaciones casi deportivas y ser útiles tanto para el uso cotidiano como para emprender unas vacaciones.

El Audi Q5 es uno de los máximos exponentes de esa etapa. Desarrollada la primera generación hacia el año 2008, buscó ocupar su lugar en el segmento D utilizando la plataforma MLB del Grupo Volkswagen compartida con los A5 y A4 que se presentaron luego. Esa misma plataforma, pero actualizada, es la que utiliza esta nueva generación, que se comercializa mundialmente desde el año 2016 y por primera vez comienza a importarse de México, donde se produce.

En esta oportunidad nos subimos a una versión con motor naftero cuatro cilindros 2.0 TFSI de 252cv, asociada a una caja automática S-tronic y tracción integral quattro.

Bienvenido a un nuevo test: Audi Q5 2.0 TFSI quattro S-tronic.


Libertad Continuista

Sin dudas, a medida que pasa el tiempo la estética de una marca va renovándose. Pero dentro de las que se resisten a dejar de lado su esencia para pasar a ser más “modernas” se encuentra Audi. No va al extremo como Porsche (que parece repetirse en diseño desde 1960 a la fecha), pero sí busca arriesgar poco en cada renovación que la marca de los cuatro anillos encara. Por suerte, esto cambió un poco con el lanzamiento del Q2 (ver test) y la presentación mundial del nuevo A1, firmado por el trazo del rosarino Juan Manuel Díaz (ver nota).

El caso de la Q5 está en el medio. Esta nueva generación no sorprendió por encarar un nuevo concepto estilístico, pero tampoco se quedó arraigada en la generación anterior. Se la ve moderna, atractiva y muy deportiva, basando su estética en una interesante línea de cintura sinuosa que marca bien los pasarruedas, tanto el delantero como el trasero. Cuenta con un largo de 4.629mm, un ancho de 1.898mm y un alto de 1.655mm, con una distancia entre ejes de 2.807mm. Para esta versión las llantas son de 18″, pero la unidad de prensa contaba con llantas de 20″ con detalles en gris parcialmente pulidos que se comercializan como un opcional.

El diseño logró ser moderno sin ser rupturista. Uno de los Audi más lindos del momento.

Tampoco debemos tomar en cuenta los faros Audi Matrix LED, que también forman parte de los opcionales disponibles en el Audi Q5 y que, obviamente, suman dólares al precio final del modelo.

Sí de serie está incluída la sorprendente iluminación trasera LED, los sensores de estacionamiento delanteros y traseros y el tren de rodaje con regulación de dureza de los amortiguadores.


Sublime, pero poco ergonómico

La ergonomía interior gira en torno a dos pantallas: la principal es el instrumental completamente digital Audi Virtual Cockpit, el cual reúne todas las funciones de un instrumental convencional sumando la computadora de abordo -bastante completa- y la posibilidad de visualizar todo el contenido multimedia y el navegador integrado en la misma pantalla de 12,3 pulgadas.

Para nuestro gusto, tiene demasiada información y no se llega a entender muy bien. Para acceder a una función específica se deben presionar demasiados comandos del volante; el instrumental arranca siempre en una especie de “pantalla de inicio” y no donde lo dejamos la última vez; y la cartografía no parece estar actualizada (algunas calles directamente no aparecen). Por el lado bueno, la nitidez de la pantalla es impecable y el navegador integrado tiene la posibilidad de mostrar edificios en 3D mientras vamos circulando.

Como desde Audi saben que el Virtual Cockpit no es muy ergonómico, el Q5 ofrece también el head-up display integrado en el parabrisas, que muestra más cerca del ángulo de visión del conductor algunas funciones principales, como el velocímetro, el seteo del control de velocidad crucero o las indicaciones del navegador.

A diferencia del Audi Q2 que tiene el mismo sistema, en el Q5 el Virtual Cockpit ya viene de serie junto con el navegador, el volante deportivo multifunción revestido en cuero y el head-up display.

En cuanto a la conectividad, el Q5 de prueba contaba con el Audi Smartphone Interface (de serie), el sistema que permite conectar nuestro teléfono a la pantalla del auto mediante Android Auto o Apple CarPlay. El comando se opera desde la clásica y ya pasada de moda perilla giratoria del sistema MMI Navigation Plus (de serie). Y es en este punto donde la marca tuvo que replantear su estrategia para las futuras generaciones de sus vehículos, como en el caso del nuevo Audi A1.

Ya está. Por más que sigan insistiendo, no nos vamos a poder acostumbrar al complejo manejo del sistema MMI sin soporte táctil. Lo mismo corre para Mercedes-Benz con su COMAND y el pad táctil. La gente ya aceptó las pantallas táctiles y va dejando atrás los botones físicos. Hasta incluso en los volantes se incluyen comandos touch, como en el caso del Honda Civic y su hermana SUV, la CR-V.

En el Q5 es realmente complejo poder acceder a una función específica, sobre todo al intentar comandar Android Auto o Apple CarPlay: sistemas de integración que fueron desarrollados para ser táctiles. En este modelo se adiciona, además, un pad por delante de la selectora de marchas que pretende mejorar la experiencia del usuario acercando un poco más el sistema a un clásico uso de una persona mortal. No es cómodo ni tampoco útil, por lo que su existencia o eliminación daría lo mismo.

Sí le damos la derecha a los botones específicos para la climatización trizona o para el comando básico del equipo de audio, donde una única perilla del lado del acompañante se encarga de operar únicamente las funciones de volumen, cambio de tema o encendido del sonido.

Una función que podría haber sumado que sí se ofrece en la familia del A3 pero no en la Q2 es la pantalla multimedia rebatible. En la Q5 es fija y queda muy expuesta. Pero celebramos casi a gritos que la marca haya comenzado a equipar sus unidades con conexión USB, algo que en su momento no estaba disponible y había que arreglarse con un manojo de cables prácticamente insoportable.

Punto a favor para los materiales y plásticos utilizados, que se destacan por ser de una calidad casi superlativa. La combinación de acero, aluminio y terminaciones detalladas son superiores a la media del segmento.

Las plazas traseras resultan un tanto justas, pese a que en esta nueva generación la habitabilidad interior fue mejorada sustancialmente. Como opcional ofrece el ítem conocido como “Banqueta trasera plus”, consistente en un pack de regulaciones extras que la segunda fila de asientos de serie no ofrece. Incluye regulación manual de la inclinación del respaldo, reglaje en sentido longitudinal hasta 10cm para aumentar la capacidad del baúl, apoyabrazos central abatible con dos posavasos y respaldo abatible por partes en proporción 60:40.

Dentro de los faltantes de equipamiento que deberían ser de serie en este modelo podemos mencionar cámara de retroceso, sistema de estacionamiento automático, asientos delanteros calefaccionados, acceso manos libres (tiene arranque por botón pero para ingresar al habitáculo siempre deberemos abrir las puertas desde el comando a distancia) y apertura automática del portón trasero.

La política de opcionales de Audi Argentina no lo deja bien parado frente a la competencia. Tiene faltantes de seguridad, de confort y de tecnología. 

En cuanto a asistencias de seguridad, el Q5 se queda un poco bastante corto. La marca de los cuatro anillos cuenta con diferentes packs de asistencias llamados Audi pre sense. El único disponible y que se ofrece sólo como un opcional, es el llamado Basic que cuenta con pretensor de cinturones de seguridad, activación del sistema de intermitentes de emergencia y cierre del techo corredizo y ventanas.

Yendo más arriba del Basic todavía quedan cuatro opciones de packs de asistencia, formando un conjunto de cinco en total. El Front avisa sobre el riesgo de colisión inminente y mejora la presión de fuerza de frenado. El Rear trabaja en conjunto con el sistema de sensores traseros del Audi side assist opcional, registra el tráfico por la parte trasera y, como complemento a las acciones del Audi pre sense Basic, desplaza los asientos opcionales con una memoria a una posición lo más favorable posible para un posible accidente por la parte trasera. El Plus busca realizar una frenada a fondo ante un inminente choque para reducir todo lo posible la fuerza del impacto y el City se trata de un sistema de seguridad activa cuya activación se produce de manera automática por encima de 10 km/h, emitiendo avisos sobre vehículos y peatones que circulan al frente y activa los frenos para evitar impactos. Usa datos de la cámara del parabrisas y puede reconocer riesgos de colisión con vehículos y peatones, estos últimos hasta velocidades de 85 km/h.

Lamentablemente, todos estos asistentes no se ofrecen ni como opcional en un mercado donde las automotrices apuntan cada vez más a minimizar el riesgo de accidentes.

Finalizando con el apartado del interior, nos queda mencionar el baúl, que tiene una correcta capacidad de 540 litros. Debajo del piso del mismo encontramos la rueda de auxilio, que es de uso temporal.


La Combinación Perfecta

Esta única versión convencional del Audi Q5 se comercializa con un motor naftero cuatro cilindros 2.0 TFSI de 252cv, asociado a una caja automática doble embrague S-tronic de 7 marchas y tracción integral quattro. Es una configuración mecánica que acabamos de probar hace poco en el Macan 2.0 (ver test). También aparece en otros modelos comercializados por el Grupo VW y sin dudas es una de las opciones nafteras más interesantes del mercado.

Primero, porque resuelve toda situación casi como un deportivo. Llega a una velocidad máxima superior a los 230km/h y permite acelerar de 0 a 100km/h en menos de 7 segundos. Tomando en cuenta el peso de casi 1.900 kilos de la Q5, es un mérito.

Segundo, porque los consumos no se disparan mucho más de lo que deberían: anda en un promedio de 9,5km/L en ruta y 7,5km/L en ciudad. Con los 75 litros de combustible que puede llevar a transportar, nos aseguramos una autonomía ruteril de 750 kilómetros por lo menos.

La mecánica permite mezclar con precisión quirúrgica la deportividad con el confort. Es un SUV que, además de entrar por los ojos, se compra manejándolo. 

Y tercero, porque el sistema de tracción integral quattro parece ser permanente, pero en realidad es on-demand. En el momento que el sistema detecta que no es necesaria la tracción total, la unidad de control desconecta la tracción quattro reduciendo la fricción y las pérdidas por arrastre, generando así un ahorro en combustible. Denominado quattro ultra, este sistema lee datos y parámetros del vehículo hasta 100 veces por segundo, evaluando diferentes señales para actuar de forma predictiva y activarse antes de ser requerido en apenas 0,2 segundos.

El Audi Q5 cuenta con el sistema Drive Select que permite seleccionar diferentes modos de conducción y así se setean diversos parámetros, como la respuesta del motor, la velocidad del pase de marchas, la dureza de la suspensión o la implementación del modo de tracción. Por ejemplo, de utilizarse el modo Dynamic, la tracción quattro ultra se acoplará de manera más rápida y permitirá que el tiempo de retención de la tracción integral sea más largo. Si elegimos la opción Offroad, la tracción integral será permanente.

Con todo esta mecánica que logra combinar confort con prestaciones, es de esperar que el comportamiento dinámico sea correcto. Podríamos criticar apenas el tacto de la suspensión, que producto del reducido talón de los neumáticos resulta un tanto arisca. Pero más allá de eso, el Audi Q5 permite un ejemplar desenvolvimiento en cualquier terreno que se le presente.

¿Querés saber más detalles del Audi Q5? Chequeate los highlights de acá abajo.

Audi Q5
  • 9/10
    Diseño - 9/10
  • 5/10
    Conectividad - 5/10
  • 7/10
    Habitabilidad - 7/10
  • 9/10
    Confort - 9/10
  • 8/10
    Motor - 8/10
  • 9/10
    Caja - 9/10
  • 9/10
    Comportamiento Dinámico - 9/10
  • 5/10
    Seguridad - 5/10
  • 3/10
    Precio - 3/10
  • 3/10
    Garantía - 3/10
6.7/10

Resumen

Calificamos al Audi Q5 2.0 TFSI con 6,7/10 (*)

Uno de los buques insignia de Audi en el mundo se renovó. Es más liviano, más espacioso y mucho más prestacional, logrando combinar casi a la perfección la deportividad con el confort de marcha. El cambio de origen a México benefició al modelo en términos tributarios (ya no está incluída dentro del 35% de impuestos por ser un vehículo extrazona), pero esa quita de gravamen no se vio reflejada en el precio. Además, los faltantes de equipamiento de seguridad, la ausencia de equipamientos de confort y el poco ergonómico sistema multimedia hace repensar la compra.

(*) El puntaje es tenido en cuenta en relación a su competencia en el segmento.


Highlights

La nueva generación del Audi Q5 se presentó en 2016. A la Argentina llega en una única configuración “convencional”: además se vende una opción blindada y la variante deportiva SQ5.

Está construída sobre la plataforma MLB Evo. El diseño es, sin dudas, uno de los pro más destacables.

Como es tradición en los Audi, el portón trasero integra la totalidad de los faros. Las llantas de 20″ son opcionales.

Interesante diseño LED. Faltaría cámara de retroceso y apertura automática del portón trasero.

Para personas coquetas: los zócalos están protegidos por las puertas para evitar ensuciarse al descender.

El interior integra materiales y terminaciones de una calidad muy elevada.

El Audi A3 es uno de los pocos que quedó con la pantalla retráctil. Q2 y Q5 la tienen fija.

Audi Virtual Cockpit de serie. Una pantalla de 12,5″ hecha instrumental. Tiene una definición premium, pero es un tanto confuso de operar.

Incluye hasta avisos gráficos para reponer combustible o, simplemente, el agua del sapito.

Siempre arranca en esta pantalla de inicio. Nos gustaría que eso se pudiese setear para encenderse desde el último lugar donde se dejó.

La pantalla multimedia no es táctil. Por suerte en un futuro va a cambiar.

Esta es la selectora de la caja S-tronic. Por delante incluyeron un pad para mejorar la ergonomía de la pantalla. No lo lograron.

Climatizador trizona y botones del sistema Drive Select. Faltan sistemas de asistencia de seguridad que sí ofrece la competencia.

No, no me quieras convencer. ¡Quiero táctil!

Las butacas delanteras son comodísimas. Tienen múltiples regulaciones eléctricas pero no pueden ser calefaccionadas .

Esta es la “Banqueta trasera plus”, consistente en un pack de regulaciones extras que la segunda fila de asientos de serie no ofrece de serie.

Incluye regulación manual de la inclinación del respaldo y reglaje en sentido longitudinal hasta 10cm para aumentar la capacidad del baúl.

El respaldo puede abatirse por partes en proporción 60:40.

Y suma el apoyabrazos central con posavasos.

El baúl tiene 540 litros de capacidad. Debajo está la rueda de auxilio, que es temporal.

El motor 2.0 TFSI de 252cv mueve con soltura los casi 1.900 kilos de la Q5.

A la fecha cuesta 73.100 dólares, más 8.891 dólares de opcionales. ¿Te la comprarías?


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