Bienvenida

En el mercado automotor, ya sea local, regional o mundial, muy pocas marcas logran tener una línea de diseño que se mantiene intacta a lo largo de las décadas. La que más destaca ello (y también lo sufre) es Audi, la marca de alta gama de grupo Volkswagen que se caracteriza por no arriesgarse demasiado en sus creaciones.

Pero, fiel a tener que mantenerse a flote dentro de las tendencias mundiales, la moda SUV no puede ser ajena a cualquier corriente de diseño que la marca quiera mantener. Es por eso que también se subió al colectivo SUV y desarrolló el Audi Q2. Se trata de la opción más accesible de la gama de los cuatro anillos dentro de este tipo de vehículos y está desarrollado sobre la versátil plataforma MQB (que comparte con varios modelos VAG).

Durante una semana nos subimos a la versión Sport con el motor 1.4 TFSi de 150cv y caja automática S-Tronic de 7 marchas. Bienvenido a un nuevo test: Audi Q2.


El menos Audi

Cuando una marca es demasiado continuista, un nuevo lanzamiento que cambia en al menos unas pocas cosas del diseño, se nota. Audi, marca que se niega a reformular sus diseños de manera drástica, tuvo que replantear su estrategia estética para este nuevo segmento en el que antes no participaba.

El Q2 sigue la línea de los cuatro anillos, pero estrena diferentes guiños que lo hacen más atractivo visualmente: un frontal con una parrilla de grandes dimensiones (y falsas tomas de aire laterales para esta versión), ópticas LED reducidas, líneas laterales rectas que se cortan a la altura del pilar C y un techo bajo con una acotada superficie vidriada. Las llantas de siete rayos de 17″ que se aprecian en esta versión son opcionales (de serie incluye unas de cinco rayos de la misma medida).

También se manera opcional -malditos opcionales- se puede incluir el pack S-Line, el cual suma un paragolpes más agresivo, molduras laterales específicas e inscripciones alusivas al pack.

En proporciones llega a los 4,19 metros de largo, lo que lo hace 19 centímetros más corto que un Q3. Si miramos al best seller de la marca, es 12 centímetros más corto que un A3, del cual toma la plataforma.


Sobriedad Alemana

La ergonomía interior gira en torno a dos pantallas: la principal es el instrumental completamente digital Audi Virtual Cockpit, el cual reúne todas las funciones de un instrumental convencional sumando la computadora de abordo -bastante completa- y la posibilidad de visualizar todo el contenido multimedia y el navegador integrado en la misma pantalla de 12,3 pulgadas.

Para nuestro gusto, tiene demasiada información y no se llega a entender muy bien. Para acceder a una función específica se deben presionar demasiados comandos del volante; el instrumental arranca siempre en una especie de “pantalla de inicio” y no donde lo dejamos la última vez; y la cartografía no parece estar actualizada (algunas calles directamente no aparecen). Por el lado bueno, la nitidez de la pantalla es impecable y el navegador integrado tiene la posibilidad de mostrar edificios en 3D mientras vamos circulando.

Como desde Audi saben que el Virtual Cockpit no es muy ergonómico, el Q2 ofrece también el head-up display, que se trata de un cristal desplegable por encima del instrumental que nos muestra más cerca del ángulo de visión del conductor algunas funciones principales, como el velocímetro, el seteo del control de velocidad crucero o las indicaciones del navegador.

De todo esto hay que hacer una salvedad: nada viene de serie. Ni el Virtual Cockpit, ni el navegador, ni el volante deportivo multifunción revestido en cuero, ni el head-up display. Así que si pensabas comprar la versión Sport por estas chucherías, pensá que vas a tener que desembolsar más dólares para poder tenerlas.

“Muchos de los ítems de equipamiento que deberían ser de serie, son opcionales.”

En cuanto a la conectividad, el Q2 de prueba contaba con el Audi Smartphone Interface (también opcional), el sistema que permite conectar nuestro teléfono a la pantalla del auto mediante Android Auto o Apple CarPlay. El comando se opera desde la clásica y ya pasada de moda perilla giratoria del sistema MMI Navigation Plus (también opcional). Y es en este punto donde la marca tuvo que replantear su estrategia para las futuras generaciones de sus vehículos, como en el caso del nuevo Audi A1 (ver nota).

Ya está. Por más que sigan insistiendo, no nos vamos a poder acostumbrar al complejo manejo del sistema MMI sin soporte táctil. Lo mismo corre para Mercedes-Benz con su COMAND y el pad táctil. La gente ya aceptó las pantallas táctiles y va dejando atrás los botones físicos. Hasta incluso en los volantes se incluyen comandos touch, como en el caso del Honda Civic y su hermana SUV, la CR-V. En el Q2 es realmente complejo poder acceder a una función específica, sobre todo al intentar comandar Android Auto o Apple CarPlay: sistemas de integración que fueron desarrollados para ser táctiles. Sí le damos la derecha a los botones específicos para la climatización bizona o para el comando básico del equipo de audio, donde una perilla específica se encarga de operar únicamente las funciones de volumen, cambio de tema o encendido del sonido.

Una función que se pierde en relación al A3 es la pantalla rebatible, que en este caso es completamente fija y queda muy expuesta. Pero celebramos casi a gritos que la marca haya comenzado a equipar sus unidades con conexión USB, algo que en su momento no estaba disponible y había que arreglarse con un manojo de cables prácticamente insoportable.

Punto a favor para los materiales y plásticos utilizados, que se destacan por ser de una calidad superior a la media del segmento. De igual manera destacamos la insonorización (tanto en ciudad como en ruta a altas velocidades) y el sistema de estacionamiento automático, que con sólo presionar un botón nos permite realiza la maniobra de estacionamiento paralelo en unos pocos segundos mientras el conductor comanda el acelerador, el freno y la caja (adiviná. Sí, también opcional).

La habitabilidad está dentro de lo que podríamos esperar para el segmento donde participa. No sorprende por su espacio, pero cumple. Destaco que, con mi altura de casi 1.90mts, la posición de manejo me resultó comodísima y con múltiples regulaciones. En cuanto al baúl, los 405 litros de capacidad son justos. Debajo se ubica la rueda de auxilio, del tipo temporal.


Estados de ánimo ‘on demand’

El Audi Q2 llega a nuestro mercado únicamente con un motor naftero cuatro cilindros 1.4 TFSI de 150cv, asociado a una caja automática S-Tronic de 7 marchas y tracción delantera. Es, a simple comparación, la misma mecánica utilizada en un Volkswagen Golf, en un Audi A3 o hasta en una Volkswagen Tiguan Allspace. La diferencia con todos ellos es que, en el caso del Q2, implementa un sistema de desconexión de cilindros ‘on demand’.

Normalmente el motor opera con los cuatro cilindros. En condiciones de velocidad crucero donde no se necesita de potencia extra, el motor automáticamente y sin informar al conductor desconecta dos de los cuatro cilindros, ahorrando combustible y emitiendo menos gases contaminantes. En cuanto se pisa el acelerador, se vuelven a conectar los dos cilindros restantes. Con este switch de cilindros el consumo de combustible llega a ser un 15% más bajo.

Eso se nota en las cifras: en ruta logra un interesante promedio de 14,2km/L circulando a 120km/h, mientras que en ciclo urbano el promedio se encuentra entre los 11km/L. El tanque de combustible es de 50 litros.

“El Q2 sorprende por su balance entre deportividad y eficiencia. Pero debería ofrecer un esquema trasero más moderno.”

El comportamiento dinámico es uno de los puntos más agradables del Q2. Con diferentes modos configurables a través del Audi Drive Select, el tacto del acelerador, el mapeo de la caja, la inyección de combustible y la dureza de la dirección se setean para brindar la mejor entrega posible en relación a lo que desee el conductor. Logra llegar a los 100km/h en apenas 8 segundos y pasa los 210km/h de velocidad final.

El tacto de la suspensión apunta hacia el confort y por eso a altas velocidades tiende a un rolido más marcado, el cual podría haberse solucionado con un esquema trasero independiente tipo multilink y no un eje rígido tal como se ofrece. Esto también genera que en maniobras bruscas la rueda externa llegue a perder contacto con el suelo.

¿Querés conocer todos los detalles del Audi Q2? Navegá por los highlights que te mostramos las curiosidades que encontramos.


Audi Q2 Sport 1.4 TSI S-Tronic
  • 8/10
    Diseño - 8/10
  • 5/10
    Conectividad - 5/10
  • 6/10
    Habitabilidad - 6/10
  • 9.5/10
    Confort - 9.5/10
  • 9.5/10
    Motor - 9.5/10
  • 9/10
    Caja - 9/10
  • 8/10
    Comportamiento Dinámico - 8/10
  • 8/10
    Seguridad - 8/10
  • 4/10
    Precio - 4/10
  • 4/10
    Garantía - 4/10
7.1/10

Resumen

Calificamos al Audi Q2 Sport con 7,1/10 (*)

El Audi Q2 busca agradar a un público más rupturista que el clásico comprador de los cuatro anillos. A base de un excelente propulsor y una muy equilibrada apuesta dinámica, sorprende donde debe hacerlo: en la eficiencia y deportividad. Pero la intrincada ergonomía, la falta de equipamiento de serie y un mejorable esquema de suspensión trasero hacen afilar el lápiz al momento de evaluar el monto a desembolsar.

PRO
– Calidad del Interior
– Desempeño del Motor 1.4
– Diseño
– Confort de Marcha
– Consumos
– Posición de Manejo

CONTRAS
– Faltantes de Equipamiento de Serie
– Esquema de Suspensión Trasera
– Ergonomía
– Precio

(*) El puntaje es tenido en cuenta en relación a su competencia en el segmento.

Highlights

El Q2 es la propuesta más accesible dentro de los SUV de los cuatro anillos.

Continúa con el estilo sobrio de la marca, pero es uno de los Audi más llamativos.

Líneas rectas que se cruzan y un pilar C en contraste (leve en este caso).

Utiliza la paltaforma MQB y llega sólo con tracción simple.

El interior es sobrio y minimalista. La pantalla multimedia no se oculta, como sí sucede en el A3.

El volante de tres rayos y base chata es un opcional, como muchas de las cosas que vas a ver a continuación.

Ese es el Audi Virtual Cockpit, una pantalla de 12,3″ que muestra todas las funciones del auto (opcional).

Tiene gráficos increíbles, pero su manejo es un tanto confuso.

Permite visualizar el navegador integrado, que también es opcional.

El mismo también se visualiza en el sistema MMI Navigation Plus (opcional).

Debajo del MMI se ubican las toberas de climatización (de una calidad sublime) y los comandos del Audi Drive Select, el sistema de estacionamiento automático y los comandos de climatización.

En la consola central está la clásica y tediosa perilla giratoria que comanda el MMI. La proyección es clara: los futuros Audi tendrán pantallas táctiles.

¡Sí! Adiós al cablerío. Las conexiones USB llegaron a los anillos.

La butaca del conductor tiene regulaciones manuales. El tapizado de cuero forma parte de la oferta de serie de la versión Sport.

El espacio trasero es reducido.

405 litros para el baúl. Algo aceptable.

Rueda de auxilio temporal. Algo no aceptable.

El comportamiento dinámico es muy prolijo, pero la suspensión trasera con barra de torsión limita las maniobras.

El rolido es marcado. Y la rueda trasera externa tiende a perder adherencia con el suelo.

El motor cuatro cilindros 1.4 TFSI responde con deportividad y eficiencia: desconecta dos cilindros cuando lo cree necesario. Eso le permite ahorrar hasta un 15% de combustible.

¿Lo tomarías en cuenta como una opción de compra?

 


Galería