Bienvenida al test: Volkswagen Amarok V6 Comfortline AT 4Motion

Hace pocos meses Volkswagen sorprendía en el segmento de las pick-ups con la inclusión del motor 3.0 V6 Turbo Diesel de 224 caballos de potencia. Esto la convertía en la pick-up mediana más potente y también en la más equipada y cara (ver nota).

Pero tiempo más tarde la marca descubrió que había más público disponible para comprar este tipo de motores, por lo que se decidió extender la oferta a una versión intermedia de la gama que se confirmó en las acciones de invierno del año 2017 en Las Leñas (ver nota).

En febrero del 2018 la marca lanzó la Amarok V6 Comfortline en un evento realizado en Pergamino, donde Volkswagen incluyó un circuito muy extremo para poder seguir comprobando las bondades de este motor asociado a una tracción integral permanente 4motion (ver nota).

Ahora nosotros la tuvimos en nuestro garage y te contamos nuestras conclusiones.

Bienvenida a un nuevo test: Volkswagen Amarok V6 Comfortline.


V6 Para Todos

Lo primero que vale destacar es que la motorización V6 sólo se destaca en el exterior de la Comfortline por un detalle en la trompa y en la cola, que es -justamente- la insignia V6. Después, el resto es exactamente igual a la versión 4×4 que equipaba el motor 2.0 Turbo Diesel, que fue discontinuada.

Cuenta con luces halógenas en vez de LED, llantas 17″ en vez de 19″, no tiene estribos laterales, la barra antivuelco trasera es negra y el paragolpes trasero también es negro. Si nos ponemos detallistas, desde el exterior podemos ver que el tren trasero tiene una diferencia en relación a la 2.0 TDI: incluye frenos a disco en las cuatro ruedas, a diferencia de tambor.

La Amarok V6 Comfortline es la pick-up mediana más accesible con frenos a disco en las cuatro ruedas.

En el interior los cambios también se aprecian en lo que respecta al nivel de equipamiento. El cuero ya no forma parte de la oferta, reemplazado por tapizados de tela (que en época veraniega se agradece). El sistema multimedia no cuenta con navegador ni cámara de retroceso y el climatizador bizona fue reemplazado por un aire acondicionado convencional.

Para ser la Amarok V6 más accesible también hubo que limitar algunos detalles que en las dos versiones más potentes se ofrecían como diferenciales premium: las butacas no están certificadas como ergoComfort y no cuentan con regulación eléctrica. Pese a ello el manejo la posición de manejo sigue siendo buena, con regulación en altura y profundidad para la columna de dirección.

Caballos Salvajes

En términos mecánicos, la diferencia de la versión V6 Comfortline con las V6 convencional y Extreme no existe. La configuración mecánica es exactamente igual: motor turbo diesel 3.0 V6 de 224cv, asociado a una caja automática doble embrague ZF de 8 marchas y tracción integral permanente 4Motion.

También mantiene la función Overboost: se trata de un sistema por el cual se produce una sobrepresión de alimentación que supera los valores de máximas prestaciones durante un determinado espacio de tiempo, generando un mayor par motor disponible. Esta función se encuentra disponible entre los 50 y 120km/h, entregando 20 caballos extras durante un período de 10 segundos o hasta los 140 km/h.

Si bien tiene menos equipamiento, mantiene intacta su mecánica, que es casi deportiva. 

Sí, como estás pensado ahora: la Amarok V6 Comfortline, temporalmente, llega a entregar 242 caballos. Si se pudiera configurar con una caja manual, haríamos desastres.

Se sabe que en un futuro Volkswagen seguramente incorporará la caja manual en sintonía con esta motorización V6. ¿Por qué? Es la única manera en que la camioneta pueda llegar a ofrecer una reductora convencional, ya que la automática es integral permanente y no la tiene (ver nota).

Rienda Suelta

En cuanto al manejo de la camioneta, notamos que esta es la versión que más comodidad trae a la hora del comportamiento dinámico.

Esto se produce gracias a que el talón de las cubiertas es más alto y eso hace que las irregularidades del camino se transfieran menos hacia el interior. El clásico rebote de las pick-ups también se ve levemente reducido.

Caminos de tierra, barro, trepadas, cruce de ejes, inclinaciones, pendientes y slaloms en terreno resbaladizo parecen no ser problemas para esta motorización: el tremendo torque a bajas revoluciones hace que apenas tengamos que acelerar a la chata a no más de 1500RPM para que entregue toda la fuerza.

Los neumáticos pensados sólo para asfalto no ayudan a mejorar la tracción, pero el que adquiera una V6 y este dispuesto a cambiarle las cubiertas sin dudas va a tener un vehículo apto para -por lo menos- pasar por terrenos bastante complicados sin mucho esfuerzo.

Lo único que se sumará a esta limitación de patas será la falta de una reductora (compensada por el famoso Modo Off-road y una infinidad de asistencias electrónicas) y un despeje un tanto bajo, que hace tocar el bajo chasis cuando la huella es muy profunda.

La tracción integral permanente con modo off-road funciona muy bien, pero seguramente tendrá más ventas al momento de sumar la caja manual con reductora.

También cabe destacar que la Amarok sigue siendo una de las pick-ups medianas con el mejor confort de marcha para viajes largos. El generoso ancho de trochas y la tracción integral permanente ayudan a que la experiencia de conducción en rutas sea más que satisfactoria.

En consumos no hay diferencia: un promedio de 12km/L en ruta y un consumo medio de 8km/L en ciudad. Con su tanque de 80 litros en total, entrega una autonomía bastante decente.

Conclusiones

Hoy por hoy, la nueva Amarok V6 Comfortline es la opción con mejor relación torque-precio del mercado. Se comercializa a $1.529.100, unos $90.000 más cara que la que la Comfortline AT 4Motion convencional pero $322.100 más barata que la V6 y $423.500 más barata que la V6 Extreme, opciones más enfocadas a la recreación y no tanto al uso bruto al que apunta la Comfortline.

La garantía es de 3 años o 100.000 kilómetros, algo que hasta unos meses parecía correcto hasta que salió Toyota Argentina a patear el tablero y anunciar 5 años o 150.000 kilómetros para toda la gama de modelos (ver nota).

Como oferta yo le sumaría la caja manual, que es la única que falta para terminar de agradar a un público que hoy en día no se decide a adquirirla sólo por el hecho de no contar con una caja manual ni reductora.

Hay que actualizarse y encarrilarse dentro de los avances de la tecnología, pero al mismo tiempo hay que seguir cautivando al cliente que (por seguridad y costumbre) sigue confiando en el embrague clásico.

¿Querés saber más detalles de la Volkswagen Amarok V6 Comfortline? Chequeate los highlights de acá abajo.


Highlights

La Volkswagen Amarok V6 Comfortline es la opción 3.0 de 224cv más accesible.

La única diferencia exterior en relación a la Comfortline 2.0 4Motion AT discontinuada es el emblema.

Es la única Amarok V6 que conserva las luces halógenas, sin iluminación LED.

Llantas de 17 pulgadas. La V6 tiene de 19″, la V6 Extreme tiene de 20″. Detrás, los frenos a disco.

La barra y la lona son accesorios.

Al igual que el engache para trailer. Los paragolpes traseros no son cromados, sino negros. No hay cámara de retroceso.

El interior es casi idéntico al de las versiones más equipadas.

La única que cambia su instrumental es la V6 Extreme, que incluye la misma pantallita de información pero a color.

No te dejes engañar por la temperatura de los comandos: es referencial. Esta versión elimina el climatizador bizona y suma aire acondicionado manual.

El tapizado es de tela, detalle que se agradece en los días calurosos pero le quita sofisticación.

Las plazas traseras no tienen cambios más allá de tapizado. Cinco cinturones inerciales de tres puntos y cinco apoyacabezas.

La clásica bandeja portaobjetos sigue ahí, con toma 12v a su izquierda.

El comportamiento dinámico de esta versión es hasta más confortable que en las más equipadas gracias al talón de las cubiertas.

Lobo con piel de cordero. Lo que importa es lo de adentro.

Sí nos gustaría que se ofrezca una opción con caja manual y reductora.

Cuesta $322.000 menos que la V6 “a secas”.


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