Desde 1990, fecha en que se presentó la primera generación, el Clio ya cosechó más de 15 millones de unidades vendidas y se posicionó como el tercer vehículo más vendido del viejo continente. Es por eso que para el mercado europeo este es uno de los lanzamientos del año: el Renault Clio V se develó antes de su presentación oficial en el Salón de Ginebra.

Su desarrollo parte de la nueva plataforma CMF-B, que dará lugar también a la nueva generación del Captur (el europeo, el nuestro usa la plataforma de la Duster Oroch actual) y será la base para desarrollar también los nuevos Sandero y Logan de Dacia.

Si bien la tendencia es que los vehículos sean cada vez más grandes que las generaciones previas, el Renault Clio V es más corto que su predecesor (-14mm). Suma 6mm en la distancia entre ejes y hasta 21mm en los voladizos. También tiene una altura 30mm más baja que la del Clio IV y ya no contará con la carrocería familiar, llamada Estate.

La quinta generación del Renault Clio se presentará en el próximo Salón de Ginebra.

En términos estilísticos, estrena el family feeling que Renault nos viene acostumbrando con los Mégane IV, con faros delanteros Full LED con la ya clásica muesca inferior y un diseño general más ovalado que el anterior. Incluso nos sorprendió el remate trasero, mucho más “tranquilo” de lo que uno se hubiese imaginado para esta generación. El pack deportivo GT Line ahora fue reemplazado por el RS Line, que suma llantas de 17″, parrilla estilo panal de abeja, paragolpes específico, escape trasero ovalado y detalles interiores en color rojo.

Es justamente en el interior donde también los cambios se aprecian. Suma mayor funcionalidad con instrumental completamente digital para todas las versiones (con opciones de 7 o 10 pulgadas) y una pantalla multimedia del tipo flotante de 9,3 pulgadas que se erige como la más grande del segmento, compatible con Android Auto y Apple CarPlay y cargador inalámbrico.

En términos de habitabilidad, el baúl del Renault Clio V ganó en capacidad gracias a la incorporación de un doble fondo (llega a los 391 litros, sumando 91 más que la generación anterior) y el rediseño del portón trasero, que ahora tiene una boca de carga mucho más amplia.

El interior es mucho más ergonómico que el anterior. La conectividad, al máximo.

Si bien habrá que esperar al Salón de Ginebra para su develación en vivo y la confirmación de mecánicas, se espera que cuente con un motor naftero 1.0 SCe de 75cv y un 1.0 TCe de 100cv, además del 1.3 TCe de 130cv desarrollado en conjunto con Mercedes-Benz. También ofrecería versiones diesel (1.5 BluedCi de 85 y 115cv) y una inédita variante híbrida.

¿Lo veremos en Argentina? Mucho coqueteó la filial local con el lanzamiento del Clio IV, pero por las diferentes trabas de la alocada economía argentina su presentación nunca se llevó a cabo. Se lo anunció en el Salón Internacional del Automóvil de Buenos Aires del año 2013 (ver nota) y se había confirmado su lanzamiento para el 2014, pero la crisis que golpeó a la industria en ese año dejó trunca la idea de volver a ver al Clio “real” transitando por Buenos Aires. El mercado nacional se tuvo que conformar con un devaluado Clio Mío derivado de la segunda generación del modelo, que tiempo después fue discontinuada su producción (ver nota) y se lo reemplazó por el Renault Kwid (ver test).

¿Será esta la oportunidad del rombo de volver a ofrecer unidades europeas en nuestro país? A esperar.


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