La pick-up más vendida del mercado argentino cumple 50 años. Repasamos su historia para entender su fenómeno mundial.


La pick-up de la marca japonesa cumple 50 años desde su fabricación por primera vez. La siempre llamada Toyota Hilux, que es de hace algunos años la más vendida del segmento debido a su calidad y confiabilidad, debutó en marzo de 1968 con un motor 1.5 de solo 70cv, una transmisión manual de 4 velocidades, capacidad para tres pasajeros y una carga máxima de 1.000 kg.

Así fue la primera generación de la Hilux.

En mayo de 1972 recibió un restyling que dio lugar a la segunda generación que contaba, por primera vez, con dos motorizaciones: un 1.6 de 80cv y un 2.0 de 105cv únicamente para la versión más cara. Todas las versiones mantenían la capacidad de carga de una tonelada y hasta tres pasajeros, pero ampliaban 10 y 45 milímetros, respectivamente, la distancia entre ejes.

Seis años más tarde fue el turno de la tercera, con la principal novedad de una cabina más grande y una conducción que la hacía estar por encima de sus competidores. La Hilux sumaba también la nueva versión Super Deluxe que tenía una cabina extendida y de 90 milímetros más larga que un taxi estándar, ganando así mayor espacio interno. La suspensión delantera incorporaba barras de torsión.

En 1983 (cuarta generación) la Toyota Hilux adoptó un renovado diseño tanto en el interior como en el exterior y sumó tracción trasera. Para la quinta de 1988, Toyota buscó representar los tres conceptos básicos de potencia, robustez y confort ya que incorporó mejores motores y mayor equipamiento a las versiones 4×4. También recibió mejoras en la consola.

Por su parte, la sexta generación, lanzada en 1997, trajo una línea de camiones de uso empresarial y, además, una versión deportiva. Esta última contaba con el equipo y los dispositivos convenientes para un vehículo multiuso: contaba con una considerable altura y una extendida longitud de la cabina.

 

En 2004, la séptima generación de la Hilux implicó una revolución en el mundo automotor ya que la pick-up de Toyota comenzó a venderse en más de 140 países, entre ellos la Argentina, Sudáfrica, Tailandia, Venezuela y Pakistán. Manteniendo la base de la anterior y puliendo algunos detalles, estuvo presente hasta 2015, convirtiéndose así en la generación que más años duró.

El último restyling de la pick-up japonesa más exitosa fue hace tres años y adquirió una nueva motorización: 2.8 de 177cv (la anterior era de 3.0) acompañada de mayor insonoridad, menor consumo de combustible y, a su vez, menos contaminación para el medio ambiente.

Así, Toyota celebra el 50° aniversario de uno los vehículos más exitosos de su historia que siempre supo ganarse y mantener el cariño y confiabilidad del público. En un segmento que crece cada vez más y donde la Hilux sigue liderando en ventas, algunos de los competidores directos como la Volkswagen Amarok, la Ford Ranger o la Chevrolet S10 deberán seguir innovando para poder sacarle el lugar a la reina madre de las pick-ups.