No, no es el mismo. Por más sutil que sea, la octava generación del Porsche 911 vio la luz en la víspera del Salón Internacional del Automóvil de Los Angeles y con ella llegó más deportividad y tecnología de la mano de un diseño prácticamente atemporal.

Aunque no lo parezca, el diseño exterior es completamente nuevo y enfatiza el salto en prestaciones del 911 de la serie 992. Los guardabarros son considerablemente más anchos, alojando llantas de 20 pulgadas adelante y de 21 detrás y contando con una carrocería completamente hecha en aluminio 45 milímetros más ancha. La parte trasera está dominada en todas las variantes por un spoiler ajustable, bastante más ancho, y por una tira continua de luces (moda en crecimiento).

Un nuevo Porsche 911

Las manijas ahora fueron embutidas y cuentan con un sistema eléctrico para comandarlas, lo que mejora la aerodinámica. El diseño del capot recuerda a las primeras generaciones del Porsche 911, con un diseño bastante más rebajado.

El interior también fue rediseñado. Junto al cuentarrevoluciones central, típico de Porsche, hay dos pantallas sin marco que proporcionan información al conductor. La pantalla central del Porsche Connection Management tiene 10,9 pulgadas y cuenta con un nuevo sistema operativo que permite que pueda ser manejada de forma rápida y sin distracciones. Por debajo se sitúa un compacto grupo de interruptores con cinco botones para el acceso directo a las funciones importantes del auto, muy cercanos a una ¿extraña? palanca de cambios de diseño recto.

Como primicia mundial, Porsche ha desarrollado un modo Wet que es parte del equipamiento de serie. Esta función detecta el agua del asfalto, adapta los sistemas de control a esas condiciones y alerta al conductor, que puede poner a punto el vehículo haciendo énfasis en la seguridad con sólo pulsar un botón o utilizando el selector de modos del volante (equipado con el pack Sport Chrono). El sistema de aviso y asistencia de frenado, que también es de serie, detecta el riesgo de colisión con objetos en movimiento e inicia una frenada de emergencia si es necesario. El Porsche 911 contará por primera vez en su historia con asistente de visión nocturna con cámara de imagen térmica y suma también control de crucero adaptativo, control de distancia automático, la función de parada y arranque y una innovadora función autónoma de asistente de emergencia.

Más bestial

El motor bóxer turbo de seis cilindros de los 911 Carrera S y 911 Carrera 4S ahora tiene 450 caballos de potencia. Eso supone un aumento de 30 caballos en comparación con el modelo anterior y una mejora en las prestaciones: necesita 3,7 segundos para alcanzar los 100km/h, mientras que el 911 Carrera 4S con tracción integral hace 3,6 segundos.

Estas cifras hacen 0,4 segundos más rápidos a los dos autos con respecto a sus antecesores y ese tiempo disminuye en otros 0,2 segundos más con el paquete opcional Sport Chrono. Las velocidades máximas son ahora de 308 km/h (911 Carrera S) y de 306 km/h para la variante de tracción total.

Se espera que esta nueva generación llegue a los mercados regionales para el segundo semestre del 2019.


Galería