El que no evoluciona se queda en el camino y eso Porsche lo tiene muy claro. Y fue así que el Consejo de Supervisión de Porsche AG decidió que la próxima generación del Porsche Macan sea completamente eléctrica, la cual esperan para los comienzos de la década próxima.

Se trata del primer deportivo del segmento de los SUV compactos de Porsche que se propulsionará de manera eléctrica, y en conjunto con el Taycan (el primer deportivo totalmente eléctrico que la marca espera lanzar para fin de este año) ampliarán la oferta en el campo de la electro-movilidad.

Adiós a los motores de combustión en el Porsche Macan

La siguiente generación del Macan espera ser el “batacazo” al mundo de la electrificación. Al igual que el Taycan, este deportivo del segmento de los SUV compactos dispondrá de tecnología de 800 voltios y estará basado en la arquitectura Porsche PPE (Premium Platform Electric), desarrollada en colaboración con Audi.

Esto se dará gracias a la última inversión de la marca en su fábrica de Leipzig, Alemania, pensada en la actualización de sus terminales en el área de la electricidad. Esta fábrica marcó sus inicios con la producción en serie del Cayenne en 2002 y, por aquella fecha, contaba con 259 empleados. Desde entonces, ha ido evolucionando constantemente hasta convertirse en una de las instalaciones de producción más avanzadas y sostenibles que hay en la industria del automóvil.

A partir de 2011 la planta fue ampliada hasta convertirse en una ‘fábrica completa’, que incluye su propia nave de carrocerías y su taller de pintura. Luego de esta fuerte renovación, retomó sus operaciones en febrero de 2014 para producir 40.000 unidades al año del Macan. Hoy se producen más de 90.000 vehículos anuales para todos los mercados del mundo, incluído el de la Argentina. La actual fase de expansión empezó hace dos años y ha hecho posible que incluso el Panamera también se fabrique de forma íntegra en Leipzig (ver test). Con ello, hoy en día el número de empleados supera los 4.000.

Hablando de números: Desde la ceremonia de inauguración, en febrero del 2000, Porsche ha invertido unos 1.500 millones de dólares en el desarrollo de esta fábrica. De cara al futuro, más específicamente hasta el 2022, esperan invertir unos siete mil millones de dólares y lograr que el 50% de todos los Porsche nuevos ofrezcan un sistema de propulsión eléctrico.

“Durante los próximos 10 años ofreceremos tres soluciones de propulsión: por un lado, optimizaremos aún más los motores de gasolina; por otro, tendremos modelos híbridos enchufables, y el tercer pilar, los deportivos puramente eléctricos. Nuestro objetivo es tener un papel pionero en el campo de la tecnología; por lo tanto, continuaremos alineando nuestra empresa de forma consistente con la movilidad del futuro”. dijo Oliver Blume, Presidente del Consejo Directivo de Porsche AG.

La actual generación del Macan (previo a su rediseño) ya fue probada por TURBO Argentina (ver test).

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¿Nos deberemos olvidar de los autos a combustión?