Express Test: Fiat Uno Way 1.3 Firefly // Luego de casi tres años sin presencia en el mercado, el Fiat Uno Way volvió a ofrecerse en Argentina. El modelo del segmento B presentado originalmente en 2010 y discontinuado antes del 2016, se relanzó en el país esta semana, ofreciendo únicamente una versión Way con nueva mecánica e interesantes ítems de seguridad de serie (ver lanzamiento).

De aquel Fiat Uno Way que se comercializó hasta hace unos años, el nuevo estrena leves cambios estéticos pero más mecánicos y de equipamiento. Suma un nuevo frontal con ópticas levemente más horizontales, un nuevo paragolpes, nuevas llantas, faros traseros con nuevo layout, un renovado interior y el motor naftero 1.3 Firefly de 99cv ya presente en el Argo (ver lanzamiento).

Durante el evento, que se desarrolló en Olivos, pudimos entrar en contacto con las primeras unidades arribadas al país y por eso aprovechamos y te contamos las primeras impresiones.

El lanzamiento se realizó en La Escondida de Olivos. Allí se dispusieron 10 unidades del nuevo Fiat Uno Way para probar.

El Fiat Uno es el mismo. Estamos hablando del mismo vehículo del 2010, que en nuestro país se vendió en diferentes versiones y contaba con el motor 1.4 Fire EVO.

Con la llegada del Mobi y para poder resguardar la producción local del Nuevo Palio, el Uno no tenía espacio suficiente para desenvolverse con soltura y desde FCA decidieron su discontinuación. “Necesitábamos tener un mercado interno que pueda sostener al polo productivo de Ferreyra, en Córdoba”, sostuvo Martín Zuppi, nuevo director general de FCA Argentina. “Si bien el Nuevo Palio se vendía bien en Brasil, en Argentina la oferta de Mobi, Uno y Palio Fire iba a terminar canibalizando al modelo. Fue una decisión netamente productiva”, comentó.

Así fue que el Uno se despidió del mercado local justo cuando se estrenaba su rediseño. Ese mismo, que luego tuvo alguna actualización más, es el que hoy vuelve a la Argentina luego de tres años de ausencia.

Los cambios son visibles: las ópticas son levemente más horizontales, mientras que los paragolpes para esta versión se volvieron más agresivos y cargados. Los pasarruedas siguen con los detalles en plástico negro, al igual que las barras portaequipaje y los protectores laterales. Los faros traseros estrenan un nuevo layout interno y las llantas de 14″ renovaron su diseño.

La trompa y el interior fueron los lugares donde más cambios se introdujeron.

En el interior es donde más se aprecian los cambios. El torpedo fue completamente rediseñado, incluyendo un estilo más moderno y permitiendo la adopción de una pantalla multimedia de 6,2″ que tiene navegador integrado. Su estilo es un tanto aftermarket y no cuenta con integración Android Auto o Apple CarPlay.

El instrumental también recibió nuevos aires. Si bien es muy similar al del Fiat Mobi, la pantalla central con computadora de abordo es mucho más completa (casi al nivel de Argo/Cronos/Renegade) e incluye indicador analógico de nivel de combustible.

Interior completamente renovado. Nuevo volante, torpedo y hasta más posavasos.

Lo más destacable de este revival emotivo viene por el lado de la seguridad y la mecánica.

De serie, el nuevo Fiat Uno Way suma un quinto cinturón de seguridad inercial de tres puntos, quinto apoyacabezas, ganchos ISOFIX, sistema de monitoreo de presión de neumáticos asistencia al arranque en pendientes, control electrónico de mitigación de rolido y ESP. Este último dispositivo que funciona en conjunto con el control de tracción y cuya obligatoriedad fue postergada por el Gobierno actual (ver nota) es el encargado de corregir la trayectoria del vehículo en un caso de derrape lateral, previniendo accidentes o posibles vuelcos.

Con este equipamiento de serie, el Uno Way se convierte en el Fiat más accesible en incorporarlo, incluso antes que las versiones 1.3 de Argo y Cronos que son más caras.

En cuanto a la mecánica, de ellos toma este nuevo motor naftero cuatro cilindros 1.3 8v de 99cv llamado Firefly. Se trata de una nueva generación de motores de FCA que se basa en la simpleza y confiabilidad de su desarrollo (ver nota técnica). Cuenta con cadena de distribución (no requiere recambio como la correa) y parece ser más económico que el antiguo 1.4. O por lo menos así lo demostraba la computadora de abordo durante el trayecto citadino del test drive, que nos marcaba una autonomía mayor a los 650kms con el tanque de 48 litros completamente lleno.

El instrumental ahora es más completo y la computadora de abordo es más clara. Interesante autonomía citadina con el tanque lleno.

Ese trayecto, que fue diagramado para cruzarte estratégicamente para cruzarte con todos los lomos de burro del vial costero de Vicente López, sirvió para reconocer a un viejo conocido. Las suspensiones mullidas son excelentes para la ciudad, trabajando en conjunto con una dirección ultraliviana cuando el modo City se encuentra activado. Con esto queda claro que el Fiat Uno Way no es ni será el As de la ruta; la elevada altura y la corta caja de quinta obliga a ser más cautelosos a altas velocidades.

Si bien el diseño interior mejoró, tiene algunos aspectos que siguen siendo mejorables como lo era al momento de su lanzamiento en 2010: la columna de dirección regula sólo en altura, las plazas traseras son chicas (pero no tanto como las diminutas del Mobi) y las terminaciones de los plásticos duros dejan mucho que desear. Punto a favor para el baúl de 290 litros y la rueda de auxilio, que es homogénea.

El Fiat Uno Way se lanzó con un precio de $450.000 y una garantía de 3 años o 100.000 kilómetros. ¿Lo vale? Deberemos esperar a tenerlo en nuestro garage para saberlo.

Volvió el Fiat Uno Way y la mecánica y seguridad ameritan un futuro test.


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