El sedán compacto sigue siendo ofrecido en otros mercados. Ahora cuenta con una nueva generación desarrollada sobre la plataforma MQB.


Si tenemos que mencionar algunos hitos de la industria automotriz regional, sin dudas el Volkswagen Bora ocuparía uno de los primeros puestos del mercado argentino.

El Borita, Boricua, La Mecha o el Milochoté, fue uno de los Volkswagen más exitosos de la filial local. Lanzado en el año 2001 y con una única generación disponible dentro de nuestro escueto mercado, el VW Bora fue todo un must a la hora de elegir un vehículo confiable y potente. Sin ir más lejos, la versión con el motor naftero 1.8 Turbo de 180cv ostentaba la mejor relación precio-potencia. A esta variante, que fue y actualmente es una de las más buscadas, también la acompañaban las clásicas 2.0 de 115cv y 2.0 TDI (con varios cambios de potencia a lo largo del tiempo).

Luego de su cese de comercialización a fines del año 2014, el sedán del Golf IV no tuvo un reemplazo directo. Se intentó posicionar al Vento en una franja un poco más económica sin éxito, se introdujo la opción del Polo indio sin éxito y hasta ahora el Virtus podría llegar a posicionarse en un espacio que dejó libre el clásico importado de México, pero la mecánica 1.6 de 110cv sin dudas está lejos de ofrecer lo que sí ofrecía el Bora en su época (ver nota).

Resulta que no todo está perdido, aunque sí muy lejano: el China el modelo continúa vigente, con un posicionamiento bastante similar al que tuvo en nuestro país. Allí se presentó la nueva generación, desarrollada ya sobre la plataforma MQB del Golf VII y siendo fiel a su premisa de continuar siendo conservador.

En aquel mercado oriental Volkswagen se encuentra asociado a dos fabricantes chinos: SAIC y FAW. Algunos modelos los produce en joint-venture con la primera, algunos con la segunda. Este Volkswagen Bora 2019 forma parte de la estrategia llevada en sintonía con FAW.

En términos estilísticos no hay mucho que decir: es un VW clásico, sin estridencias y con un frontal bastante agradable y deportivo. Toma algunas líneas del nuevo Vento mexicano, hermano que se posicionaría por encima del nuevo Bora. Luces LED, detalles cromados y llantas diamantadas de 17″ completan el estilo moderno del exterior, que queda desproporcionado al ver el interior muy conservador: no ofrece el instrumental digital Active Info Display ni como opcional, mientras que el sistema multimedia es uno de 8 pulgadas que no integra las funciones principales de manera táctil como sí sucede en el Virtus.

Para compensar, el freno de mano es eléctrico, cuenta con función Auto Hold para la caja automática DSG de 7 marchas, arranque por botón, asiento del conductor con regulación eléctrica y techo solar eléctrico. Las opciones mecánicas serán dos: en la gama baja estará presente un módico naftero 1.5 MSI de 116cv (similar al 1.6 MSI regional) mientras que las versiones más equipadas se ofrecerán con un naftero 1.4 TSI de 150cv.

¿Te dieron ganas de tenerlo por nuestros lares? No te ilusiones, no hay ni mínimas chances de que pueda llegar a ofrecerse en nuestro mercado.


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