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Test: Renault Kwid Iconic 1.0

Prueba
Modelo

Renault Kwid

Versión

Iconic

Mecánica

Motor Naftero 1.0 tres cilindros 12v

Valor

$267.800

Fecha de Evaluación

Abril 2018

+ Lo Mejor

- Diseño
- Consumos
- Capacidad de Baúl
- Precio

- Lo Peor

- Comportamiento Dinámico
- Calidad de Materiales
- Poca Sensación de Solidez
- Falta Regulación en Altura de Columna de Dirección
- Falta Regulación en Altura de Butaca del Conductor
- Faltantes de Equipamiento, Conectividad y Confort

Diseño
7.5
Conectividad
5.0
Habitabilidad
6.0
Confort
4.0
Motor
5.0
Caja
5.0
Comportamiento Dinámico
4.0
Seguridad
6.0
Precio
8.0
Garantía
5.0
Conclusión

Calificamos al Renault Kwid Iconic con 5,6/10 (*)

El Renault Kwid busca ser el modelo más vendido de la región, y para eso reúne un combo infalible: bajo consumo, diseño estilo SUV y un precio acorde. Eso no logra opacar el pobre comportamiento dinámico, los graves faltantes de equipamiento y confort y la poca sensación de solidez transmitida a los pasajeros. Eso no se soluciona con una cámara de retroceso. Se resuelve desarrollando mejores vehículos.

(*) El puntaje es tenido en cuenta en relación a su competencia en el segmento.

5.6
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Bienvenido

La gama de Renault en el mundo es de lo más diversa. Mientras en Europa la oferta está dividida en la propia Renault como una marca histórica y reconocida y la low-cost Dacia apuntada a un público con menor poder adquisitivo.

Lo que en su momento conocimos en nuestro mercado fue la Renault original, con desarrollos confeccionados en Europa y fabricados en la región para consumo local, y también con opciones deportivas dignas de competencias deportivas de carácter mundial. En los últimos años eso pareció esfumarse.

La gama original, con exponentes de una calidad súper comprobada como el citadino Twingo, el Clio, los familiares Scénic y hasta un reconocido Mégane o Laguna, dio lugar a un mix de producto un tanto extraño: productos de origen Dacia aggiornados al rombo europeo.

Así comenzaron a llegar productos como Sandero, Logan o Duster, y adaptaciones low-cost que modificaron productos originales del rombo para minimizar los costos de producción, como el restyling del Clio (llamado Clio Mío) o la adaptación de la plataforma Duster al Captur regional.

El último representante de esta “nueva Renault” es el Kwid, una propuesta completamente citadina que busca ocupar el lugar que dejó libre el Clio Mio para ser el modelo más accesible del rombo.

Lo probamos por una semana. Bienvenido al test: Renault Kwid Iconic 1.0.

 


Aspirante forzado

El Renault Kwid utiliza la plataforma CMF desarrollada en conjunto con Nissan, la cual dará lugar a una nueva generación de vehículos citadinos para varias marcas, entre ellas también Datsun y Mitsubishi. Producido en Brasil, el modelo ya es el más elegido de la marca en Argentina, ocupando el puesto 8 de patentamientos en el último mes. La estrategia de ventas fue clara: venderlo como “el SUV de los compactos” sin dudas rinde sus frutos.

La estética lo amerita. Los grandes pasarruedas, el despeje elevadísimo, los detalles en plástico negro y hasta una futura opción offroad alimentan ese calificativo. Busca lograr agradar a quienes busquen un vehículo accesible y convencer a quienes no llegan a una camioneta, inaugurando en la región el segmento A-SUV, o vehículos tipo camioneta de segmento A. Comparte varios componentes, tanto estructurales como en el interior, con los Sandero/Logan, como parte de la suspensión, los comandos y el sistema multimedia.

Pero por suerte en el interior no se notan tantas cosas compartidas. Digamos que el Kwid logra transmitir una personalidad propia pero acorde al segmento: los materiales son todos plásticos duros, muchos con rebabas filosas y mal terminadas y con detalles de terminación poco cuidados. Sin ir más lejos, en nuestra unidad la alfombra que recubría los guardabarros internos a la altura del baúl se soltaba con apenas un leve tirón, mientras que hacia el fondo del piso del baúl cruzaba un cable que sabeunoparaqué era.

El instrumental es básico pero funcional. Está dividido en tres cuadrantes donde se reproducen el tacómetro analógico, el velocímetro analógico y la computadora de abordo digital. En la parte baja del instrumental encontramos un indicador de conducción ecológica, que se vuelve naranja si gastamos demasiado y vuelve a verde cuando consumimos poco. Esto también está en el sistema MediaNAV central, que tiene el EcoCoaching que nos informa cómo conducimos. El MediaNAV tiene además navegador, conexión Bluetooth y USB. El sonido es reproducido por dos parlantes frontales de dudosa fidelidad.

Lo “frontal”es literal, ya que las contrapuertas no tienen ningún detalle eléctrico más que el cierre centralizado. Todo está ubicado en la consola central para abaratar costos en cablerío y botones. ¿Volverá a pasar lo mismo que sucedió con Clio/Logan/Sandero/Duster? Cada uno, al momento de su lanzamiento, se presentó con botones ubicados en la consola central. Luego de la queja de los usuarios por su insoportable incomodidad, los reubicaron en las puertas. ¿Será cuestión de quejarse? Nosotros hacemos lo nuestro…

“Es uno de los autos más baratos del mercado. Pero nos gustaría que tuviese detalles mucho más cuidados.”

La Iconic es la versión más equipada dentro de la oferta del Renault Kwid, y con ella llegan detalles de equipamiento exclusivos que aparecen únicamente en esta versión: cámara de retroceso, apertura de baúl a distancia (el tambor ubicado en el portón cuenta con una tapa ciega plateada de dudoso gusto) y espejos exteriores eléctricos. El resto de las versiones no ofrecen estos detalles, pero tampoco ofrecen cosas esenciales hoy en día: la columna de dirección no regula ni en altura ni en profundidad, el asiento no lo hace en altura, no encontramos comando satelital de audio, no existen los posavasos, el espejo del parasol lady-friendly del lado del acompañante no existe, todas las variantes tienen tazas en vez de llantas y los detalles “color” en el interior aparecen únicamente en las contrapuertas delanteras; las traseras no tienen embellecedores de ningún tipo.

Hablando de detalles de color, las llantas del Kwid tienen tres bulones de sujeción. TRES. Si bien en términos de desarrollo no supone un peligro ni una baja de la seguridad al momento de circular, sí me genera cierto miedo. ¿Dónde consigo una llanta de repuesto con tres bulones? Dale, se que estás pensando en Mercado Libre. Intentá. No la vas a encontrar. La rueda de auxilio es exactamente igual que las cuatro titulares.

Si hablamos de lo positivo del Kwid, podemos mencionar el espacio del baúl (290 litros) y la seguridad de serie. Todas las versiones cuentan con cuatro airbags: dos frontales y dos laterales de cadera. En relación al modelo original desarrollado para mercados orientales, el Renault Kwid brasileño incorporó más de 140 kilos de refuerzos estructurales, lo que generó que Latin NCAP lo evaluara hace unos meses y lograse este resultado (ver nota).


Bicho de ciudad

El Renault Kwid llega, para todas las versiones, con un único motor naftero tres cilindros 1.0 de 66cv, asociado a una caja manual de 5 marchas con tracción delantera. Para mejorar los costos de mantenimiento, el nuevo modelo producido en Brasil cuenta con cadena de distribución, por lo que no requiere su sustitución como sí sucede con la correa.

Este motor funciona bien para el casco que lo porta. Es un poco más brioso que el cuatro cilindros del Fiat Mobi (ver test) pero un poco más rumoroso que este. Esa diferencia de reacción también aparece en los consumos: no llega a los sorprendentes índices del Mobi pero tampoco resulta gastador. En ciudad anda en 12km/L mientras que en ruta llega a 14km/L en promedio. Los 35 litros del tanque resultan escasos para nuestras largas distancias.

Lo que no nos transmitió mucha seguridad fue el pedal del embrague, que con 8.000 kilómetros de uso ya estaba medio suelto al tacto y trepidaba al largarlo, generando que el auto vibre de una manera bastante molesta. Lamentablemente, este aspecto de la “seguridad transmitida” es algo para mencionar, ya que no es algo que suceda en el Kwid. Sentimos que todos los aspectos móviles del auto (pedales, botones, perillas, guantera) están hechos como para que funcionen bien durante el período de garantía. Algo como lo que transmiten los autos chinos. No es un aspecto donde el Kwid se destaque.

“Los consumos y la selectora son correctos. El desempeño dinámico está dentro de lo esperado para un citadino.”

Sí podemos darle la derecha a la puesta a punto de la suspensión, algo durita pero correcta para nuestros caminos destrozados, y a la selectora, bastante precisa.

Al ser un auto típico de ciudad, el desempeño a altas velocidades no es el mejor. La carrocería rola mucho y los balanceos se hacen presentes. Pueden ver en los las fotos que la carrocería se balancea de manera extrema a tan sólo 60km/h. Lo bueno: nunca pierde el contacto con el suelo, lo que mejora la capacidad de maniobra ante un eventual despiste. Ni hablar: lo ideal es que ofreciera ESP de serie, pero no lo ofrece el Kwid, ni el Mobi, ni el up!, ni el March, ni ningún modelo citadino del momento.

¿Querés conocerlo en detalle? Mirá los highlights que te contamos más data.


Highlights

Así es el Renault Kwid, la nueva propuesta más accesible del rombo.

Busca estrenar el segmento A-SUV. Grandes pasarruedas y detalles en plástico negro, a la orden del día.

Esta versión Iconic cuenta con detalles cromados.

Ningún Kwid ofrece llantas de aleación, estas son opcionales. Sí integra gráficas laterales.

El diseño toma rasgos del Captur para emparentarlo con la línea SUV de la marca. El paragolpes trasero tiene un mayor porcentaje de plástico negro que pintado.

Escondieron la cámara de retroceso en el rombo, pero no pudieron esconder el tambor de apertura del baúl que en esta versión está desactivado.

Limpiaparabrisas de una única escobilla.

El torpedo está bien diseñado. No nos agrada la ubicación de los comandos y la falta de comandos de audio al volante.

Pero lo que realmente nos molesta es la ausencia de regulación en altura de la columna de dirección.

Los materiales y las terminaciones son mejorables.

El sistema MediaNAV es el mismo de toda la gama baja/media del rombo. La fidelidad del sonido en el Kwid es pobre.

Sistema clásico para el aire acondicionado, que cumple su función.

No hay espejo de cortesía para el acompañante.

El baúl tiene casi 300 litros, muy buena capacidad.

Pero los detalles de su interior dejan mucho que desear.

El instrumental es claro y simple. La computadora es completa, pero se comanda desde ese botón.

Motor 1.0 tres cilindros de 66cv. Correcto, económico pero un tanto rumoroso.

El desempeño dinámico es mejorable. La carrocería rola demasiado y no transmite seguridad al momento de exigirlo.

No hay ESP ni como opcional, pero todas las versiones cuentan con cuatro airbags de serie.

El diseño es agradable. Sin dudas encontraron un subsegmento interesante.

El Kwid logró 5,6/10. Vos, ¿te lo comprarías?


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About The Author
Fede Peralta Pahor
Fede Peralta Pahor
Fanático de los autos desde uso de razón, aprendí a decir "mamá y papá" luego de decir "auto". Gracias que sé que en un partido de fútbol hay 22 jugadores en la cancha. Seguro alguien me lo comentó. Partícipe en la industria hotelera, relacionista público y periodista desde los 17 años, participé como administrador y organizador de los Clubes de Autos más importantes del país. Todos fundidos, del primero al último. En 2010 nació Automoov, mi cable a tierra en Argentina que logró sumar adeptos en muy poco tiempo y hoy se consagró como uno de los tres principales medios de noticias sobre autos.
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